Así marcho Guadalajara por el matrimonio igualitario


Hace 32 años, en 1985 un grupo de jóvenes gays y lesbianas se unieron para apoyar a una huelga de mineros. El apoyo de la diversidad sexual no fue bien recibido en un principio por este grupo en huelga. Sin embargo, poco a poco ambos se dieron cuenta que compartían algo en común: ser una minoría con una lucha enorme por realizar para consolidar su bienestar. Poco más tarde el ejercito de mineros se vio fortalecido para luchar por sus derechos de la mano de los gays y lesbianas, y la comunidad LGBT en Londres se vio  apoyada de manera recíproca por los mineros.

Hoy en 2016, 32 años más tarde y a más de 8 mil kilómetros de distancia, se cuenta otra historia. Nace el “Frente Nacional por la familia” un segundo intento de los grupos más conservadores de México para movilizar al mero estilo de las campañas políticas, (con lonche, refresco y camiones) a miles de mexicanos que presumen defender a lo que ellos entienden como familia natural.

La lucha que ellos presumen como genuina es un intento desesperado por evitar la reforma al artículo 4 de la constitución mexicana, si, en un estado laico que busca dejar de manera explícita que el matrimonio debe ser igualitario.

Según las cuentas del Frente Nacional por la familia, más de un millón 400 mil personas marcharon al rededor del país este 10 de septiembre para exigir que esto no suceda. Con argumentos como que se implementaría una “Ideología de género” para que los niños pierdan toda noción de su educación y vivan en un limbo donde se les obligará a cosas tan ridículas como vestir de niñas si son niños y así.

Envíos masivos de mensajes de texto a celulares, espectaculares con la leyenda “NO TE METAS CON MIS HIJOS”, páginas web, lonas, flyers, ruedas de prensa y un sínnumero de anuncios por todos lados dieron a conocer en tiempo récord al “Frente Nacional por la familia”. La pregunta del millón ¿con qué recursos? ¿quién les dio mi celular? ¿cuánto cuesta un espectacular? ¿cuánto cuestan 20 espectaculares? ¿Cuánto cuestan las vayas y los parabuses? pero quizá la más importante, ¿por qué en un estado laico la iglesia de manera “sigilosa” promueve estos movimientos? ¿quién puede poner un alto?

28 mil firmantes en Change.org exigieron a la CONARPED una respuesta ante este movimiento que muestra evidencias de incitar a la discriminación y la homofobia con una campaña de desinformación masiva. Y entre todo el texto destaca lo siguiente.

Si bien es cierto que quienes han expresado esta convicción tienen derecho a expresar libremente sus ideas y conservar sus creencias,en también es cierto que en un estado laico y democrático no es aceptable la imposición de ideología o creencia alguna por encima del reconocimiento de los derechos humanos.

Odio ser un milennial


La Generación Y está definida por aquellos que nacimos entre 1980 y principios del 2000. Compartimos, entre muchas otras cosas el que fuimos testigos de cómo se transformó la manera de comunicarnos a través de las plataformas tecnológicas  y el internet. Esta semana revisamos algunos datos duros e incómodos sobre lo que significa ser Milennial y porqué puede ser castrante.

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La esperanza de América Latina


 

Caminamos para alcanzar el contingente y encontrarnos con él. Lo esperamos a la altura del Santuario. Honestamente no sabía bien qué me esperaría caminando por aquella marcha. Si algo me quedaba claro es que uniría mi voz a las consignas ahí proclamadas con las que mi corazón se identificara.

7:30 p.m. El contingente había llegado a la altura del Santuario. Algunos periodistas y otros ciudadanos como nosotros lo esperaban para caminar hacia Plaza de la Liberación. Dejamos pasar a los que iban hasta el frente, esperamos un poco y nos adentramos en el tumulto de personas que desde la glorieta de La Normal se habían dado cita casi dos horas antes. Unimos nuestras voces a las frases que con rabia y dolor se clamaban:

Foto tomada de LA JORNADA. Crédito Héctor Jesús Hernández

“¿Por qué nos asesinan si somos la esperanza de América Latina?”
“Guerrero aguanta,  Jalisco se levanta”
“Vivos se los llevaron, vivos los queremos”

Debo confesar que más que otras veces unir mi voz se tornaba doloroso. El freno no era el miedo precisamente, o la penita que le da uno luego con el reboso cuando no se siente lo suficientemente huevudo para gritar por lo que le es propio. Había dolor,  impotencia, alcanzar a completar una de estas frases cortaba mi garganta.

La marcha simultánea por los normalistas de Ayotzinapa este 8 de octubre, (creo) despertó en muchos la esperanza de que es posible unirnos nuevamente a una sola voz, por un objetivo en común: la vida de otro mexicano. Los miles de ciudadanos que marcharon la tarde del miércoles se hartaron de escuchar noticias con números de desaparecidos, con números de fallecidos. En todas y cada una de las fotografías presentadas por los marchantes hay una historia, una vida arrebatada, una pausa interminable, un vacío, así como cantidades incalculables de impotencia, dolor, rabia y coraje.

Seguimos caminando, pasamos por Palacio de Gobierno y, casi en coreografía, los dedos índices de la protesta señalaban al edificio entonando: “Asesinos”, “Muera el PRI”, “Esos son, esos son, los que chingan la nación”. Giramos a la izquierda, a un lado de catedral, edificio al que nadie apuntó ni protestó por algún motivo en particular. La calle se hacía más angosta paso a paso. Algunos corrieron al asta bandera, otros caminamos tranquilamente hasta ubicarnos en el mismo sitio. Una vez reunidos, uno de los convocantes solicitó nos sentáramos para poder vernos mejor. En plena tranquilidad, tomamos asiento la mayoría, mientras que  los de al rededor permanecieron de pie, compartiendo espacio con los locales de cantera que se colocan cada décimo mes del año por las Fiestas de Octubre.

Foto tomada de La Jornada. Crédito: Héctor Jesús Hernández

8:30 p.m. Las luces de la Catedral se encendieron. Cinco minutos de silencio y 43 ciudadanos leyeron los nombres de los desaparecidos, así como de los afectados en otras dolorosas anécdotas de Guerrero. Al pronunciar el nombre de los normalistas, el ritual exigía una respuesta al unísono: “Los queremos vivos”. Uno de los manifestantes que cargaba una cartulina poco legible sobre el genocidio y los partidos políticos exclamó un par de veces “Ya están muertos, para qué nos hacemos”. La multitud lo calló. “Respeta a los compañeros caídos” gritó desde su lugar un hombre. El evento terminó con la lectura de una carta de los ciudadanos y asociaciones que se reunían en un mismo propósito.

Pasamos de sexenio en sexenio y nada ha cambiado, sólo la comunicación. La efectividad de un mensaje erróneo cargado de fantasías y música positiva. Las palabras justas en un despliegue mediático que nos fuerza a creer que no todo estará tan mal. Que lo que pasa es por nuestro bien: reformas, inversiones, venta, compra, todo en la macro estructura económica. Mientras tanto, del otro lado del país, en un lugar cuyo nombre millones de personas no conocían y apenas sabían pronunciar: Ayotzinapa Guerrero; un crimen de estado se hace presente para recordarnos que aquello por lo que también se marchaba hace un par de años, aún está vivo: La violencia.

Ayotzinapa somos todos. Pudimos ser nosotros, pudieron ser tus hijos, mi hermano, tu padre, tu amigo. Sin duda una de las frases mas fuertes y contundentes para mi fue “¿Por qué nos asesinan si somos la esperanza de América Latina?“. Si usted no asistió a la marcha, quizá le resulte más difícil identificarse con este sentimiento de dolor experimentado. Debo aceptar que la muerte en las noticias jamás me alarmó tanto como hoy, quizá muy tarde lo puedo ver. Hoy puedo sentirlo y por primera vez escribo con lágrimas en los ojos de saber que a alguien que buscaba la educación como una manera de mejorar su entorno, se le haya arrebatado la vida y con ello las esperanzas de su círculo por continuar luchando.

Hoy el nombre de Ayotzinapa es conocido por todos y bien pronunciado por muchos. A escasos veinte días del terrible suceso decenas de ciudades en el país y el mundo se levantaron para gritar a una sola voz que compartían su indignación para movilizar a las instituciones al esclarecimiento del suceso. Y no, “nos hacemos” como gritaba aquel hombre, los queremos vivos por que es lo justo. Quizá algunos de ellos hayan caído ya, pero aún así se deberá exigir justicia.

Vídeo: Rogelio Navarro.

Rojo, amarillo y rosa: Los tres colores de las noticias


Lo que vengo a decir no es novedad alguna. Ni mucho menos una sorpresa revolucionaria.

Cada mañana, al desayunar, veo la televisión pequeña de la cocina, esa que no figura en el imaginario de la 2.0 por su tamaño y pantalla de vidrio con imágenes en blanco y negro, y sintonizo algún noticiero. Si no es Loret, es Villalvazo, Latapí, Fernández, o cualquier otro hijo de vecino que se atreve a dar noticias por televisión.

Pablo Latapí al frente de Info 7 Jalisco

Pablo Latapí al frente de Info 7 Jalisco

¿Por qué digo que hijos de vecino? Por que realmente cualquiera de ellos se atreve a juzgar sin conocer al más indefenso individuo, que por motivos desconocidos comete delitos menores. ¿Quién dijo que el periodismo necesita de héroes y villanos? A lo que seguramente uno de ellos contestaría algo como ¿Quién dijo que no?. Cada mañana Pablo Latapí en su espacio noticioso INFO 7 JALISCO presenta su sección estrella: La galería de los malandros, en ella el conductor se convierte en juez y parte de la actividad nocturna de los separos de la Zona Metropolitana de Guadalajara, no hay delincuente que escape del sano juicio del periodista quien sin que nadie le hubiese preguntado, ataca la reputación de aquellos “malandrines” que hacen “fechorías” en la ciudad. Televisa por su parte nos presenta cada mañana Las historias de la noche, sección que presenta al reportero madrugador como un agente del FBI versión GDL como cortinilla de entrada. Accidentes, robos, incendios y curiosas historias que se disfrazan de información con el objetivo de marcarnos una agenda diferente. ¿Realmente lo único que sucede en Guadalajara son atracos nocturnos? ¿Estamos sumidos en los accidentes automovilísticos? ¿Vivimos en una ciudad peligrosa después de las 10 p.m.? De la percepción a la realidad hay un paso: la información a través de los medios.

La dinámica del periodismo local, en cuanto a televisión se refiere, está plagada de notas policíacas y rosas, como si lo único que pasara en la Zona Metropolitana de Guadalajara fuesen choques automovilísticos, sangre, robos de bolsos y señoras de la tercera edad que agonizan porque su hijo no le da de comer. Es tanta la importancia que tiene para la comercialización de los espacios noticiosos la nota policiaca, que minutos y bloques enteros son utilizados para la difusión del ejercicio amarillista.

televisagdl.tv

Conductores de Noticieros GDL

Los noticieros de televisión locales no son más que el reflejo de lo qué sucede en las pantallas donde aparece Loret de Mola, López Dóriga, Alatorre y Villalvazo; ejercicio periodístico que responde a estructuras muy bien articuladas de comercialización y espectáculo. El noticiero se ha vuelto un espacio para entretener más que informar, un espacio donde para tener éxito, no solo basta con los malandros de la noche sino hay que llegar al corazón del espectador tocándole las fibras más sensibles a la población relatando la última pieza de los hechos, donde se cuenta qué hacen los panaderos para ayudar a Doña Chuy, la vecina del 32 que sufre insuficiencia renal: historias bonitas que tienen forma sin fondo. Tengo que aclararle, mi muy estimado lector, que la historia de Doña Chuy es un invento mío pero no dista mucho de la realidad, pero en fin, todos los temas conviven en los noticieros, siempre es bueno un balance ¿o no?

Si es necesario me culpo, por defender lo indefendible, por creer que los medios deben dejar de señalar a la señora que robó un pan en la tiendita de la esquina para fijarse entonces en las limpias almas de la corrupción del país, en la cruda vida política, en las reformas pendientes, el arte, la cultura y en el verdadero deporte.

Interconexión en 10 minutos


La controversia política generada por la interconexión de las telecomunicaciones en México es un fenómeno que se presenta como la oportunidad perfecta para analizar la situación actual de ley federal de telecomunicaciones.

¿Qué es la interconexión?

En telecomunicaciones, la interconexión es la vinculación de recursos físicos y soportes lógicos, incluidas las instalaciones esenciales necesarias, para permitir el interfuncionamiento de las redes y la interoperabilidad de servicios de telecomunicaciones (ALEGSA, 2011). En el caso mexicano, las tarifas de interconexión se refieren a la cuota que pagan las empresas de telecomunicaciones a la grande de la telefonía de Slim para que a través de la red de Telmex puedan ellos ofrecer sus servicios.

El conflicto comenzó por allá del 2006, cuando la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCyT) emitió el Acuerdo de Convergencia que proponía un esquema regulatorio para la prestación integrada de servicios al público, mejor conocido como Triple Play: Cable, teléfono e Internet. El acuerdo fue cuestionado por prohibir la prestación de servicios de televisión restringida a Telmex y el derecho al resto de los concesionarios de redes públicas de telecomunicaciones para prestar todos los servicios técnicamente factibles. Años más tarde, la filial del ingeniero Carlos Slim, comenzó a ofertar servicios de televisión que, aunque no pertenecen directamente al multimillonario, se ofrecen a través de las tiendas Telmex y con cargo al recibo telefónico.

Yoo, el enemigo de Telmex

En Mayo de 2009, Grupo Televisa y Megacable sacaron a la luz pública su nueva estrategia de mercado en televisión restringida: YOO. Iniciando en Guadalajara, Ciudad de México y Monterrey, Yoo se presentó como la propuesta de triple play digna de competir con los servicios de Slim a través de ofertas como la de un paquete básico que incluye 40 canales de televisión digital, Internet (1 MBPS) y un plan residencial de telefonía por $38.00 USD al mes. La decisión de los dos conglomerados dominantes en la TV por cable mexicana obedece a la estrategia trazada en los intestinos de la Cámara Nacional de Telecomunicaciones por Cable (Canitec) de México para enfrentar a su gran enemigo, Telmex. (Todo TV News, 2009)

2011 fue la fecha para que Carlos Slim decidiera retirar sus anuncios publicitarios tanto de Televisa como de Televisión Azteca luego de que las fricciones políticas por el tema de la interconexión llegaran a cimbrar en la incomodidad del Ingeniero. La discusión se centraba en que las empresas de telefonía que coexisten en México exigían un precio de interconexión más bajo que el actual, porque éste no les permitía ofrecer un servicio de calidad.

Al respecto, el senador Javier Corral afirma que los competidores de Slim sólo se aparecen en los grandes mercados urbanos que él abre, desarrolla y consolida con su inversión e infraestructura, pero en la otra mitad del territorio nacional que incluye hasta bosques y selvas, el interés por la inversión y la competencia desaparece (Corral Jurado, 2011). Es necesario aclarar que no existen instituciones reales que regulen las operaciones y tarifas de la interconexión en busca de un servicio y precio justo que beneficie al consumidor, por lo que el pleito entre empresarios no es más que una lucha por el hueso más jugoso. Los contrincantes principales quedan claros a simple vista: Televisa, quien busca descalificar los servicios de Telmex para ganar terreno a través de su estrategia “Yoo” y Telmex, quien pretende entrar al mercado de la televisión restringida consolidándose como “Carrier de carriers”.

La desaparición de Telmex y Telcel de las pantallas es quizá una de las acciones más complejas de la estrategia del grupo Carso por ganar la batalla. El silencio en la pantalla implica la libertad por parte de las televisoras de atacar a las telefónicas, ahora sin el derecho de réplica. Grupo Carso, por su parte, explota sus propios medios como Prodigy MSN para hacer llegar mensajes claros sobre su postura contra el duopolio televisivo, quién no le permite entrar al negocio de la pantalla chica.

Si observamos el plano general podremos revisar cómo el pleito realmente está en la defensa propia de cada monopolio por su mercado y la negación absoluta por permitir al otro competir dignamente. Televisa y Tv Azteca quienes pretenden mejorar la oferta de telefonía y hacer valer su presencia en las pantallas, y Telmex/ Telcel que por medio de las tarifas de interconexión niega la libre competencia y suplica su entrada al mercado de la TV de paga para no perder más clientes. El ejército televisivo parece predominar, al tener poder de convocatoria con las demás empresas de telecomunicaciones como Iusacell, Nextel y Axtel, que alzan la voz para declararse en contra de las “prácticas monopólicas” de Telmex.
Según la agencia de consultoría MediaTelecom, una interconexión justa no es posible mientras el Estado no obligue a los operadores a invertir en infraestructura de redes. Sin embargo, es lícito y natural que los operadores defiendan sus intereses, pero no existe motivo para desinformar a la opinión pública con argumentos y estrategias mediáticas que contravengan en la transparencia. (Media Telecom, 2011)

Nos encontramos ante un panorama complejo, en el que grandes monopolios se pelean por la supremacía de su nombre en las ganancias económicas, sin embargo, no podemos dejar gran parte de la responsabilidad de que este tipo de pleitos tengan lugar en la agenda política nacional se debe a la ausencia de una ley de telecomunicaciones que regule las concesiones, permisos, tarifas y formas de operar de las grandes empresas como Telmex, Televisa, Tv Azteca, Axtel, etc. Mientras no se logre un acuerdo legislativo que se separe a los intereses económicos de los empresarios de la telecomunicación de los beneficios de una oferta competida y justa para el consumidor, la situación difícilmente cambiará de tesitura.

Hoy Iusacell forma parte de la estrategia de Televisa por ganar la guerra de la interconexión, al igual que sus comerciales que “delatan las irregularidades e inconformidades de la sociedad con el territorio TELCEL/ TELMEX”. Mientras tanto, el ingeniero Slim Helú pretende el desarrollo de una estrategia comercial que incluye la presencia de su imagen en eventos deportivos como el futbol, en los que será prácticamente imposible que su logo no aparezca si viene portado por los jugadores de los equipos más importantes de la liguilla.

¿Qué sucederá? ¿Quién apuesta más? ¿Quién se perjudica más?

Usted opine.
Bibliografía

Corral Jurado, J. (13 de Marzo de 2011). Pleito intermonopólico: El estado ausente. Recuperado el 28 de Marzo de 2011, de La voz de Juárez: http://lavozdejuarez.com/26497/pleito-intermonopolico-el-estado-ausente/

Todo TV News. (12 de Mayo de 2009). YOO inicia la batalla en el Reino de Telmex. Recuperado el 28 de Marzo de 2011, de Todo TV News: http://www.todotvnews.com

ALEGSA. (29 de MARZO de 2011). Definición de Interconexión. Obtenido de http://www.alegsa.com.ar/Dic/interconexion.php

Media Telecom. (17 de Marzo de 2011). Interconexión: ¿dónde está el modelo de costos y por qué se manipula información? Opacidad, populismo y sesgos. Recuperado el 28 de Marzo de 2011, de Media Telecom: http://www.mediatelecom.com.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=8581&catid=81&Itemid=1