Los ojos del pequeño burgués (Parte II)

De azul, Rigo.

Rigo nos condujo por unas cuadras de la colonia mientras platicaba sobre su pasado y su presente, creo que no platicamos nada sobre el futuro. Pasamos por una escuela primaria, los niños desde los barrotes nos miraban con extrañeza, sonreían y nos pasaban la mano para que saludarnos con una sonrisa como jugando.  Justo ahí noté sinceramente que el grupo en el que iba de estudiantes no era más que un equipo de completos extraños ante la comunidad de Lomas, a nuestro paso era evidente que no pertenecíamos ahí por lo que su mirada nos registraba como tratando de descifrar qué hacíamos ahí.

Seguimos caminando y pasamos por la frutería de Rigo, un pequeño local con fachada blanca y una lona del mismo color pero rota que cubre un pequeño pedazo de la banqueta. Rigo paga mil pesos al mes de renta y su principal competencia es un mini super que está ubicado a media cuadra de su local, “Ahí está mi competencia (señalando el minisuper), pero como dicen: el sol sale para todos”, comenta Rigo. La esperanza es uno de los motores principales para promulgar el cambio en comunidades como Lomas. Al preguntarle a Rigo por qué cambió de parecer sobre pertenecer a una banda, comentó que además de haber recibido consejos de personas mayores, tuvo la oportunidad de asistir a un retiro espiritual en el que asegura haber conocido a Dios.

Y justo aquí me quiero detener, ¿Qué le decimos a la Iglesia católica recalcitrante en lugares como éste en los que ellos cubren la principal carencia de fé y esperanza apra generar un cambio radical?  En Lomas de Tabachines, al igual que en muchas otras colonias marginadas, la iglesia es un generador de esperanza; la presencia de las parroquias es fundamental para generar un discurso alentador ante un panorama de violencia y pobreza.

Nos detuvimos en un punto estratégico de la loma, desde donde podíamos ver a lo lejos “otro país”, uno lleno de grandes edificios en la zona de Patria y Av. Acueducto donde la vida parece no ser complicada, el contraste era inevitable. De nuestro lado podíamos ver más antenas rojas de Dish que condiciones dignas de vida; al fin y al cabo la TV es una buena opción para entretenernos y escapar de la realidad .

Hay más antenas de Dish que condiciones dignas de vida

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s